No intentes ser perfecto

Existe una tendencia a crear un mundo ideal en los perfiles sociales y por ello, acabamos creyendo en lo “perfecta” que es la vida de los demás y lo “miserable” que es la nuestra.

MindpyMindpy Autor de Post de Psicología
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Vivimos rodeados de “perfección” especialmente en las redes sociales y en los medios de comunicación. Existe una tendencia a crear un mundo ideal en los perfiles sociales y por ello, acabamos creyendo en lo “perfecta” que es la vida de los demás y lo “miserable” que es la nuestra. En ocasiones las personas acaban comparándose con otros porque sienten que no llevan esa vida ideal, creen que esas vidas son mejores a las suyas y que no tienen una de esas vidas soñadas.

Podemos llegar a obsesionarnos con seguir los estándares marcados para llevar una vida idílica: una vida sana saludable, una vida social satisfactoria, una carrera profesional exitosa, una relación de pareja ideal, una familia unida,... Y si a esto añadimos los estándares de belleza propios de las sociedades de consumo, la situación se complica mucho más.

No se trata de conformarse con las áreas de nuestra vida que no funcionan, ni con defectos, sin que se trata de mejorar cada día, luchando para ser la mejor versión de nosotros mismos pero aceptando a la vez, que somos personas normales, con nuestros errores, fracasos e imperfecciones y que eso es lo que nos hace únicos.

¡Viva la imperfección y los perfectamente imperfectos!

Si eres demasiado exigente contigo y sueles compararte con los demás, lee estas claves para dejar de intentar ser perfecto:

Céntrate en lo realmente importante para ti

La sociedad marca unos estándares y unos cánones con los que no tienes por qué sentirte identificado. Por ejemplo, si odias ir al gimnasio, no te fuerces, busca una actividad física que se ajuste más a ti. Si no estás agusto en una reunión social, no vayas y dedica ese tiempo a quien realmente te importa. Si no tienes tiempo para todo, ¡prioriza! Cuando uses una excusa de “no tengo tiempo” cambia la frase a “tengo otras prioridades”. Es una manera de que te des cuenta de cuáles son tus prioridades y en qué estás malgastando tu tiempo. Y sobre todo, no intentes abarcar demasiado en poco tiempo, pues acabarás agotado.  

Sé tú mismo

Intentar ser perfecto produce frustración y va en contra de la naturaleza humana. Somos imperfectos por naturaleza y como tal, tenemos que aceptarlo. Acéptate y muéstrate tal y como eres. No intentes ser alguien que no eres porque acabarás sintiéndote mal. Una persona se siente realizada cuando puede mostrarse al mundo tal y como es, tanto física y psicológicamente. Si alguien no acepta cómo eres, no merece tu atención.

“Sé tú mismo, el resto de papeles ya están cogidos” dijo Oscar Wilde.

No te compares con los demás

Existe una tendencia a idealizar la vida tanto dentro como fuera de las redes sociales que conlleva otra: la de compararse con los demás.

Cada persona tiene una situación, unas experiencias y unos conocimientos diferentes a los tuyos. No les juzgues ni te juzgues a ti mismo comparándote con ellos. Recuerda que en las redes sociales solo se muestran una parte de la vida, que muchas veces no se parece ni siquiera a la realidad.

Sé sincero

Sé sincero contigo y con los demás. Aprender a decir no cuando es lo que piensas no es una habilidad fácil pero debes saber que no estás obligado a gustar a todo el mundo ni siempre tienes que quedar bien. Busca tus propios ideales de vida y ponlos en práctica. Si tus ideas difieren a las de otros, no las ignores, ¡son tus propias ideas! Actúa siguiendo tus principios, siempre con mucho respeto y amabilidad hacia los demás.

No existen vidas ideales

Piensa en una persona por la que intercambiarías tu vida. Ahora piensa en por qué su vida es mejor que la tuya ¿Es más feliz? ¿Crees que su vida es perfecta? ¿Esa persona no tiene problemas?

Tendemos a creer que todo lo malo solamente nos sucede a nosotros mismos y no es así. La persona en la que pensabas tiene sus propios problemas. Hasta las personas más admiradas tienen sus dificultades, inseguridades, y obstáculos, y luchan cada día para superarlos.

No existen vidas ideales. La perfección no existe o según la frase de Kurt Vonnegut; “No existe el orden en el mundo que nos rodea, debemos adaptarnos al caos”.   

Simplemente, recuerda: ¡Eres hermosamente imperfecto!


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